Otra vez me pegó la necesidad de escribir lo que vaya saliendo de mi cabeza y publicarlo en algún medio electrónico al alcance de cualquier persona que tenga internet. Si lo que quiero es desahogar o desenredar las estupideces que tengo, pues podría hacer lo que hacía antes de todas estas pendejadas electrónicas: Escribirlo y ya. Pero no, ahora ya parece una necesidad infundada el querer aventar todas estas letras a la deriva para ser leídas unas cuantas veces y luego ser olvidado. Pero bueno, no vine a escribir de por qué escribo.

Ya han pasado varios meses desde que logré sacar a alguien de mi cabeza (entiéndase: logré aceptar las circunstancias). Y hoy regresó. Un correo, de lo más normal con unas cuantas palabras, un video, cero acknowledgement y ausencia de cierre. Cuando pensé que el trato implícito era ya no comunicarnos, me llega ese correo con su nombre en el remitente. A pesar de ser un correo bastante seco, causó un desmadre temporal (?) en mí. De la misma manera, yo escribí un correo de regreso, procurando ser igual de seco y me valí de la estructura de su correo para redactar el mío.

Un día antes de leer ese correo, me encontraba en fiesta. Uno de mis mejores amigos del trabajo se casó en la mañana y después de eso, se armó la comida y la degustación etílica. Y como se acostumbra en ese tipo de celebraciones, conocí a alguien. Pasó toda la mañana y hasta la comida sin hablar con nadie (justo como yo lo hubiera hecho de haberme encontrado en su lugar). Ya no recuerdo este detalle clave, pero de alguna forma, después de comer, empecé a hablar con ella. La verdad, no recuerdo bien ese detalle, yo pensaba que ella empezó a hablarme, pero no, según ella, yo fui el que inició la conversación. En fin, eso no es importante, lo importante es que de alguna forma, superé mi mamonería e intenté acercarme a alguien sólo por que sí.

Desde ese momento hasta un punto por ahí de las 12 AM, con un par de interrupciones, nos la pasamos conversando. Hablamos de muchas cosas y en ningún momento fue aburrido. Hacía mucho tiempo que no hablaba con alguien de esa manera. Básicamente, fue un acontecimiento que no puedo pasar por alto.

Como a las 6 PM, hora en la que yo planeaba irme, decidimos que beberíamos un par de tragos más y luego nos iríamos juntos, ya que el camino era largo y tomamos la misma ruta para regresar. Eran las 7 PM y aún no nos íbamos. Después de arreglar algunos detalles de logística, decidimos quedarnos y seguir fiestando para regresar hasta la mañana siguiente.

Nos acabamos la primer botella de Captain Morgan y fuimos por otra. El generoso Oxxo, nos regaló una bolsa de hielos y una Coca Cola de 2 litros en la compra de nuestra botella. Bebimos y platicamos. Y en algún punto, ella hablaba y yo escuchaba y ofrecía comentarios relacionados de vez en cuando para que supiera que estaba poniendo atención. Ella me habló de muchas, muchísimas cosas. Y las sigo teniendo en mi cabeza. La conocí muchísimo más de lo cualquier persona conoce a alguien en unas cuantas horas. Se fueron los invitados y ella, mi amigo, su ahora esposa y yo arreglamos un poco, entramos a la casa y fumamos como si no hubiera mañana. Reímos, comimos y la pasamos genial, los 4. Qué mejor final.

A las 9 AM desayunamos un poco de fruta y los dos nos fuimos, sin platicar mucho.

Decidí no pedirle su teléfono, no hacer planes y, básicamente, no mostrar ningún interés más allá de una amistad. Ni siquiera demostré contemplar la posibilidad de volver a vernos en algún momento. Pero claro que lo hago.

No sé que me pasa últimamente, que hago esto en todas las ocasiones. Demuestro lo contrario a lo que quiero. Ya es una costumbre para mí sabotearme a mi mismo y ya lo hago de una manera preocupantemente recurrente. Es decir, si quería salir con ella después, por qué carajos no se lo dije? Pues en ese momento, en el que estaba a punto de proponerlo, me convencí a mi mismo que no tiene sentido poner esa posibilidad porque terminaría haciendo lo mismo que siempre hago.

Llego a casa, y reviso mi correo, y ahí estaba el correo del que hablé en un principio. Pareciera que estaba esperándome para reírse en mi cara.

lifeondrugs:

how much you wanna bet this is a “special” cake

(via ambarvioletta)

lifeondrugs:

how much you wanna bet this is a “special” cake

(via ambarvioletta)

(via ambarvioletta)

Salvia Divinorum


Desde ahorita siento que va a ser sumamente complicado escribir algo al respecto, pero lo voy a intentar. A tí, Daniel, que seguramente leerás esto mañana, te pido una disculpa si esto está escrito con las patas. Sabes que estás exhausto en este momento, pero también sabes que si no escribes esto ahorita, mañana será demasiado tarde.

Hoy me tocó probar la salvia divinorum, un extracto que conseguimos de manera completamente legal por internet. Curiosamente, en el empaque, se puede leer que su venta es para fines ornamentales y de estudio botánico. Yeah… right…

Cargué la pipa, fumé todo el bowl y solté el humo justo cuando empecé a sentir el “kick”. De aquí en adelante, todo es extremadamente confuso y voy a tratar de describir las pocas cosas que recuerdo.

Lo primero que noté fue mi incapacidad para hablar. Me quedé a la mitad de la frase “Ya sentí el putazo.” No pude volver a pronunciar algo en un buen rato. Recuerdo que hubo una distorsión en la percepción visual muy cabrona. Todo empezaba a verse muy lejos. Cuando vi mis manos, estas empezaban a “cuadricularse”. Esa cuadrícula empezó a extenderse por toda mi piel y al cubrirme por completo, todo lo demás empezó a verse así también. Las sensaciones que tuve en ese momento eran pesadísimas. De sólo recordarlas, se me enchina la piel un poco. No lo puedo describir.

La cuadricula empezó a detallarse. Me di cuenta que no era una cuadricula, que en realidad, todo era un rompecabezas. Todo parecía ser un enorme rompecabezas armad y cuando despegué la mano de mi pierna (con mucho trabajo) vi perfectamente como las piezas del rompecabezas correspondientes al borde de mi mano se iban desprendiendo, revelando una especie de mundo detrás del mio. O algo así.

A partir de ese momento, todo lo que recuerdo son destellos de situaciones, mundos y viajes, combinando un poco de cada realidad. Algo que me sacó muchísimo de pedo fue que de pronto, venían a mi mente recuerdos de cosas que pasaron hace unos años y en otra ocasión, algo que pasó cuando era niño. Estos recuerdos me sacaron de pedo, porque eran extremadamente vívidos. Sentía como si estuviera ahí y eran en primera persona. Por momentos, me desesperaba porque me convencía por completo que esa era la realidad, y al salir del recuerdo y “regresar”, no entendía ya qué es lo que estaba pasando.

Poco a poco, me volví a sentir parte de el “ahora” y me levanté de mi lugar en el piso y fui a sentarme a una silla. No recuerdo qué sucedió después, pero los presentes dicen que balbuceé algunas cosas incomprensibles y regresé a sentarme al piso.

Después de un rato más de psicodelia y mosaicos y patrones locos, por fin pude decir que ya había regresado. Me levanté de mi lugar y aún sentía las extremidades muy ligeras. Al caminar, mis piernas se sentían como resortes y cualquier movimiento que involucrara sentir una corriente de aire se convertía en todo un ritual.

En algún momento, dejé de reir (no recuerdo cuando había empezado) y me di cuenta que había sudado mucho durante todo el viaje. Estaba exhausto, como si hubiera corrido unos cuantos kilómetros.

Esto es lo que recuerdo y lo que encuentro fácil de describir. Lo más intenso que sentí fue la conexión que existía entre lo visual y la sensación y su interpretación. Todo lo que veía, lo sentía. Y viceversa.

Después de unas horas, volví a fumar un poco de salvia combinada con skunk. Fue una muy buena combinación. Esta vez no “me fui”, pero si sentí los principios del viaje de salvia.

A fin de cuentas, es algo que repetiría, pero bajo condiciones muy específicas y en un lugar muy tranquilo. En cierto momento, recuerdo haber sentido un poco de ansiedad por lo raro que sentía el cuerpo en el momento del viaje, pero la pude eliminar pronto dejándome llevar por el viaje. Creo que el potencial de malviajar es parecido al del ácido, cuando la dosis es muy alta y las ideas propias y el entorno no son agradables. Me gustó, definitivamente, pero no se antoja como algo recurrente. Lo sentí exhaustivo tanto física como mentalmente.

La próxima será con un extracto 60x, a ver qué tal.

lickmyskinnylegs asked: quién eres? jajaja

Daniel. jojojo

Random stuff del 12 de abril de 2011


No recuerdo dónde conseguí este bolígrafo, el chiste es que está conmigo. Hoy es un día psicodélico y no lo noté hasta hace unas horas. Probablemente el sol me haga daño, pero que no todo lo que hago ya es malo para mi salud? Ese estigma del incomprendido es engañoso. Puede llegar el momento en el que te entiendan, pero tu no quieres comprenderlo. Asolear las ideas. Asolear las ideas.

Todo respira a mi alrededor. Sólo así siento que soy libre de verdad.

Un sonido me hace regresar.

Y ahora sé que es hora de hjasfsfsgfdh.

gdsghgdsjdgsgfsdfg

dfgsdfgsdfgdfgsdfg

fgsdhfhsdfhdfshf

Como la batería se agotó, me voy a molestar en escribir de manera un poco más comprensible. Hoy es un día psicodélico. Solo tengo 1 boleto de metro, una bicicleta y todo un día libre.

No había visto la antena tan rara que tienen los vecinos. Parece que ya nos invadieron. Todo está perdido.

Qué pinche miedo, comerciantes con megáfono. Debería ser ilegal. Es aquí donde se complica. Quiero seguir expresándome, pero la letra no me deja, solo quiero pensar rápido y no detenerme tanto.

Por qué cuando se agota la batería de nuestros dispositivos, lo tomamos como una ofensa directa y personal? Totalmente en nuestra contra.

(dibujos y algunas cosas sin sentido)

Low Battery! Please Charge!

A poco todos están tan ocpados como para tomarse un minuto y contemplar el cielo.

DMT


Siempre que pruebo algún psicoactivo por primera vez, me gusta escribir mis impresiones y viaje (si lo hay). Pensé que esta vez me costaría trabajo por esas pendejadas que he tenido en mi cabeza últimamente, pero aún así quiero hacer esto.

Esta vez fue el DMT. Como siempre, hubo un intenso trabajo de investigación previo al evento. Curiosamente, este fue realizado hace mucho, mucho tiempo. Nunca busqué al DMT aún cuando ya sabía mucho acerca de él, aún cuando moría de ganas por probarlo. El DMT me encontró finalmente un 28 de diciembre de 2010, este 28 de diciembre.

La cadena de eventos que me llevaron a esta experiencia es detectable hasta un día antes. Un evento triste, murió el perro de un gran amigo. Por esta razón, a las 10 am de la mañana del 28 de diciembre me dirigía hacia un punto, muy específico, en el Ajusco. Mi amigo conduciendo, yo en el otro asiento, una pala y un picador en los asientos traseros y Max descansando en la cajuela.

Entre pláticas un tanto propiciadas por el hash que veníamos disfrutando, llegamos a nuestro destino. Desayunamos los tacos que compramos en el camino, y al terminar, empezamos a cavar la fosa perfecta. El resto es fácil de adivinar.

Bajamos del Ajusco, y el hash parecía agotarse. Hicimos una llamada y todo fue arreglado. Llegamos a casa de nuestro cuate, que también es nuestro proveedor y fumamos un par de porros mientras… hacíamos lo que por lo general hace la gente cuando fuma un par de porros: hablar y escuchar música.

El DMT fue nombrado. Hizo su aparición ante mí. Ya estaba decidido, hoy probaría el DMT. Decidí ir al baño antes de que sucediera cualquier otra cosa para descargar las chelas que bebí cuando subimos al Ajusco. La pipa estaba lista cuando regresé.

Mi amigo fue el primero. Me fijé mucho en su expresión facial. Pude ver que hubo un momento en el que tuvo que cerrar los ojos. Ya quería ver eso. La pipa llegó a mis manos. El DMT entró a mis pulmones. Cambio de universo.

Lo primero que sucedió es que sentí que hubo una separación de mi percepción. Es decir, parte de ella salió de mi cuerpo. Al abrir los ojos percibía un mundo parecido a la realidad, pero con formas distintas y colores increíbles. Al cerrar los ojos, percibía otro mundo completamente distinto. En el había algo que yo podría describir como una fiesta.

Este último mundo era el más fascinante de los dos, por lo que me quedé un buen rato ahí. Todo parecía estar conformado por luces de neón de distintos colores. Lo primero que percibí fue mi cuerpo en este nuevo mundo. El “lugar” desde donde estaba viendo todo esto estaba fuera de ese cuerpo, pero sabía que era mi cuerpo porque era distinto a las formas de todo lo demás y se encontraba en la misma posición en la que yo me encontraba al iniciar el viaje.

Mi yo en ese mundo, una silueta de neón, estaba sentada en medio de toda una fiesta de luces de neón. Algo interesante de esa silueta es que tenía dos círculos de neón rojo. Uno estaba ubicado en el lugar donde está mi corazón y otro en la parte inferior de lo que sería mi pulmón izquierdo. Es interesante porque desde hace unos días he estado sintiendo un dolor extraño en ese punto de mi pulmón al exhalar, pero no al inhalar.

Finalmente, empecé a concentrarme en la fiesta. Mientras más me concentraba en ella, las luces involucradas se iban detallando más y más. La música que escuchaba era una especie de dub/reggae/jazz y unos individuos bailaban siguiendo esa música. Al principio parecian unos típicos “monitos de palitos”, pero terminaron pareciendo personas con vestimentas loquísimas bailando.

De vez en vez, aparecían símbolos rarísimos, también en neón. Todo en conjunto era muy relajante. Justo antes de abrir los ojos de nuevo, pude ver que la perspectiva desde la que estaba viendo todo estaba modificándose, se estaba moviendo hacia arriba. Empecé a notar que lo que estaba abandonando era una especie de cero maya con un ojo adentro. Es decir, lo que yo entendí es que primero, ese ojo salió de mi cuerpo, y posteriormente, otro tipo de entidad estaba saliendo de ese ojo. Sentí un rush increíble, intenso, nunca antes sentido. Abrí los ojos. Ese mundo ya no estaba tan distorsionado. Cerré los ojos de nuevo. El mundo de neón ya no estaba. Alcancé a ver algunos destellos, pero nada más.

Abrí los ojos y me sentía extremadamente relajado. Encontré una especie de felicidad que ya estaba ahí dentro de mí, pero que no había notado. Una paz extrema. Intenté hablar, pero las palabras salían raras. Aún así, podía comunicarme. De todas maneras, lo único que quería decir era que fue una experiencia genial.

Hablamos un poco de las cosas que vimos, sentimos y las que seguíamos sintiendo. Estuve así unos 10 minutos más, para después, dejar una sensación parecida, pero con menor intensidad. Así nos retiramos, pues había lugares en los cuales debíamos estar. Agradecimos, compramos hash y nos despedimos.

Me dieron un aventón al metro Copilco. Decidí caminar a casa desde ahí. Fue un camino larguísimo, pero perfecto para la ocasión. Mi misión era recordar todo lo que había visto y sentido, pero no lo logré del todo. Hay muchas cosas que sé que estoy olvidando, pero finalmente, no me molesta en absoluto no recordarlas, pues en su momento sé que fueron geniales.

No veo alguna manera en la que esta sustancia pueda malviajar, pero creo que siempre he dicho lo mismo. Lo curioso es que por un momento pensé que sería un poco arriesgado consumir hoy debido a que estos últimos días he estado con muchas chingaderas en mi mente, de esas cosas que una fuerte dosis de ácido podría transformar en un malviaje. Con el DMT no hubo problema, al contrario, me hizo disipar esas ideas que no aportan absolutamente nada.

Me gustaría tener un poco de eso para año nuevo. Sería otra ocasión perfecta.

I’m Proud!

(Source: brryanda)

Pinche Tumblr. Se pasa de huevos. Ve que tengo problemas para concentrarme en quién soy y todavia me pregunta la contraseña de mi cuenta. Qué no mame.

Hace mucho que no me sentía en total control a una dosis como ésta. Desgraciadamente, me acabé una cajetilla de cigarros. 14’s. No fueron muchos. Mis pulmones no han de estar tan emputados.

Ahorita no sé ni que hacer. Estoy hasta el huevo de ácido. Quiero explotarlo más, pero también me gustaría descansar. Tengo hash, hidro y seven. QUé más?

Volviendo a lo serio. Me parece inquietante esa repetibilidad en mi entorno. En mi mundo. Todo va a ser stream of conciousness a partir de ahora.

EL hecho de que alguien se quiera aventar por el balcón en un malviaje ácido ya no es nuevo para mí y hoy aprendí que sé lidiar con eso. QUe sé prevenirlo. Qué tengo todo a mi disposición para que ni siquiera cruce por la mente del individuo.

A pesar de las precauciones, el joven decidió que debía aventarse por el balcón. Alguien más lo salvó. Volvió a suceder.

Ahora no entré malviaje. Ni siquiera me viajé mucho con la idea. Hasta ahorita. Después de haber caminado desde Xola y Viaducto hasta Eje Central y Eje 8 Sur a las…. no sé, supongo que eran las 6 am. Después de ese trayecto, de pensar y no pensar, decidí que era muy relevante el hecho de que ese cabrón se quisiera lanzar. Está cabrón estar cuidando el viaje de varias personas. No sé por qué me asigno esa tarea. Quiero que todos estén bien. Y cuando no puedo, pues es cuando me vale verga y no sé quien soy.

El punto es que debería ya de saber quien de todos soy. Pero el que sigue escribiendo ya se quiere ir a dormir. Y otro quiere ir a tocar la guitarra. A ver a quien le hacemos caso. Por lo pronto, apagar la computadora me parece una idea razonable.